El hermanamiento entre Almendralejo y la ciudad italiana de Ceprano ha sido siempre mucho más que un acto protocolario; es una apuesta firme por el intercambio de conocimiento y experiencias. En octubre de 2022, tuvimos la oportunidad de formar parte de la delegación oficial que viajó hasta tierras italianas, con un objetivo claro: mostrar cómo desde FabLab Xtrene estamos transformando la enseñanza a través de la tecnología y la innovación educativa.
Un encuentro para compartir futuro
Durante esta visita, el enfoque principal estuvo puesto en los avances en materia de juventud y educación. En un momento donde la digitalización redefine las aulas, llevar nuestro modelo de trabajo —basado en el aprendizaje práctico y la filosofía maker— a Ceprano nos permitió abrir un diálogo necesario sobre el rol de las nuevas herramientas tecnológicas en el desarrollo curricular.
La labor docente: El encuentro de Carlos Cano
Uno de los hitos de esta expedición fue la jornada de trabajo desarrollada con los docentes del centro educativo de la localidad. Nuestro compañero Carlos Cano fue el encargado de trasladar la visión de Xtrene al profesorado italiano, destacando que el cambio educativo no reside únicamente en el software o el hardware, sino en la metodología con la que abordamos el aprendizaje.
En esta sesión se trataron tres pilares fundamentales que nos definen:
- El docente como facilitador: La importancia de guiar al alumno en su propio descubrimiento, más que en la simple transmisión de datos.
- La cultura del prototipado: Fomentar que el error sea una etapa más del proceso de aprendizaje, eliminando el miedo al fallo.
- Tecnología accesible: La capacidad de crear proyectos de alto impacto con recursos cercanos y filosofía abierta.
Más allá de las fronteras
El intercambio con el claustro docente de Ceprano nos dejó una conclusión clara: los retos a los que se enfrentan los centros educativos en Italia y en Extremadura son compartidos. La necesidad de adaptar la educación a un entorno tecnológico cambiante es un desafío global, y encuentros como este refuerzan la importancia de tejer redes de colaboración internacional.
Regresamos a Almendralejo con la satisfacción de haber aportado nuestro grano de arena y con la convicción de que este hermanamiento seguirá siendo un motor para proyectos de juventud que trasciendan nuestras fronteras.












