Houston, no tenemos ningún problema. Al contrario, tenemos unas ganas inmensas de disfrutar del verano. Esta primera semana de julio hemos dado el pistoletazo de salida a la segunda edición de nuestro Lunar Camp, el campamento de verano donde la tecnología, la ciencia y la diversión se unen en una misión espacial inolvidable.
Este año queríamos que la inmersión fuera total desde el primer segundo. Por eso, cada miembro de nuestra joven tripulación ha recibido a su llegada un llavero RFID personalizado. Con él, cada mañana deben fichar y acreditarse en nuestra particular puerta de embarque para poder acceder a las instalaciones y comenzar su entrenamiento espacial. Pura magia maker para arrancar el día.
Novedades y misiones de la primera quincena
Para esta nueva aventura creativa, hemos diseñado un programa de entrenamiento intensivo para que nuestras y nuestros pequeños astronautas dominen las herramientas del FabLab. ¿Qué hemos estado haciendo estos primeros días?
- Ingeniería Aeroespacial (Lanzamiento de cohetes de agua): Mezclamos física, aerodinámica y trabajo en equipo (además de darnos un buen chapuzón para combatir el calor). La tripulación ha diseñado, construido y lanzado sus propios cohetes propulsados por agua a presión, comprobando qué diseños alcanzan mayor altitud.
- Identidad Espacial (Diseño de camisetas): Toda buena Agencia Espacial necesita su uniforme oficial. Utilizando diseño vectorial y nuestras cortadoras de vinilo, cada participante ha diseñado y transferido el logotipo de su misión a su propia camiseta.
- Hábitat y Tecnología (Impresión 3D y Electrónica Creativa): Para sobrevivir en la Luna hay que saber fabricar tus propios repuestos. Hemos puesto a trabajar las impresoras 3D para materializar las ideas de la tripulación y hemos introducido la electrónica creativa para añadir luces, motores y circuitos básicos a sus proyectos espaciales.
- Diario de a Bordo (Sala de Audiovisuales): La comunicación es vital en cualquier misión. Haciendo uso de nuestra sala de audiovisuales y el espacio de croma, la tripulación ha estado documentando sus creaciones, grabando sus propios diarios de a bordo y aprendiendo a comunicar sus ideas como verdaderos profesionales de la divulgación científica.
La aventura no ha hecho más que empezar
Ver el FabLab lleno de energía, risas y creatividad es la mejor forma de empezar el mes de julio. La tripulación de esta primera quincena está demostrando tener un talento galáctico, resolviendo problemas, colaborando entre sí y perdiendo el miedo a utilizar tecnología compleja.
Seguiremos informando desde la base de operaciones de FabLab Xtrene. Cambio y corto.


























